Con una mirada mordaz, divertida y dolorosa sobre las relaciones modernas, Closer nos cuenta la historia de cuatro desconocidos y de sus casuales encuentros.

Son personajes modernos, hedonistas, adictos a la recompensa inmediata, marcados por el miedo a sufrir, que buscan de manera insaciable un placer imposible.

Se podría resumir Closer como una historia de amor para adultos.

EN BUSCA DE INTIMIDAD


¡¿Se puede saber qué hay que hacer aquí para tener un poco de intimidad?!”, ese es el grito desesperado de uno de los personajes de CLOSER tras fracasar en sus intentos por conectar con alguien. Esa es la pregunta que nos deja Patrick Marber.

“Más cerca”, ese es el significado literal de la palabra “CLOSER”, eso es lo que necesitan ávidamente todos los personajes de esta función: estar más cerca, tener intimidad, como sea, a cualquier precio. Los cuatro se buscan y se necesitan de manera compulsiva pero, también compulsivamente, se mienten y se traicionan, se abandonan y se pierden.

CLOSER es una obra sobre las relaciones afectivas o, más bien, sobre la dificultad de tenerlas y la renuncia ante la dificultad. Habla de la incapacidad de amar, de la confusión entre amor y sexo, de la soledad.

La función transcurre en una gran ciudad, en la época actual, y retrata con humor e ironía los encuentros y desencuentros de cuatro personajes necesitados de amor. Tan necesitados, que están dispuestos a darlo todo, pero sólo con la condición de que les sea devuelto.

CLOSER es un texto elegante, limpio y ágil en su apariencia. Sus tripas, en cambio, muestran lo más bajo de la condición humana. Belleza estructural y crudeza emocional, en ese contraste hemos querido construir nuestro montaje.

CLOSER es nuestra apuesta por un teatro libre y cercano al público, un teatro vivo y directo que le toma el pulso a una sociedad horizontalmente dividida. Un retrato de nosotros mismos, para todos los que son como nosotros, un espejo.

Mariano Barroso